MI DEVENIR: Una historia de lucha, desarraigo y esperanza por LEONIDAS GALINDO

MI DEVENIR: Una historia de lucha, desarraigo y esperanza por LEONIDAS GALINDO

Titulo del libro: MI DEVENIR: Una historia de lucha, desarraigo y esperanza

Autor: LEONIDAS GALINDO

Número de páginas: 237 páginas

Fecha de lanzamiento: December 2, 2017

Descargue o lea el libro de MI DEVENIR: Una historia de lucha, desarraigo y esperanza de LEONIDAS GALINDO en formato PDF y EPUB. Aquí puedes descargar cualquier libro en formato PDF o Epub gratis. Use el botón disponible en esta página para descargar o leer libros en línea.

Descargar PDF Leer on-line

LEONIDAS GALINDO con MI DEVENIR: Una historia de lucha, desarraigo y esperanza

Cuando el fantasma del suicidio ronda cerca, el corazón late más rápido y los sentidos se agudi-zan. Las alarmas se activan para impedir que se materialice. Fue lo que me sucedió al cabo de un par de años de vivir con mi esposa y de enterarme de que la esquizofrenia formaba parte de su vida y, por ende, de la mía.

Por otro lado, iniciar una nueva vida en otro país constituye un reto, una oportunidad y una prueba de resistencia; pero cuando se parte pasados los 40 años, y con familia a bordo, los “in-viernos” se hacen más fríos y prolongados, y las “primaveras” demasiado breves.

Ahora bien, ¿quién dijo que las autobiografías están reservadas a políticos o pensadores in-fluyentes, artistas reconocidos, deportistas destacados o exitosos hombres de empresa? Estoy convencido de que personas comunes también tienen vidas que vale la pena contar, como la mía, que día a día no deja de sorprenderme.

A temprana edad pensé que terminaría en una comisaría de policía. Antes de cumplir 20 años arrollé a un joven; segundos después, estaba convencido de que iría a la cárcel por homici-dio. Gracias a Dios, no fue así.

Mis padres me inculcaron que la educación era el camino para salir adelante. Mi primera experiencia profesional me llevó a un lugar lindo e inhóspito y, a su vez, me hizo reflexionar sobre mi futuro en la ingeniería. Poco después me enfrentaría a la realidad de que para ser exitoso en mí profesión debía desenvolverme en ambientes corruptos y llenos de influencia.

En mi primer empleo público pensé que una labor destacable me haría merecedor a un as-censo o, siquiera, de mantenerme en el mismo; dos años más tarde comprobaría que el Estado no funcionaba de esa manera. Meses después, me involucraría con la agencia de inteligencia de mi país. El Departamento Administrativo de Seguridad me otorgó el honor de representar a mi patria en la Secretaría General de Interpol en Lyon, Francia, desde donde contemplé, con más seriedad, algo que había considerado poco después de dejar el colegio…, vivir en el exterior.

Llegué al noreste de los Estados Unidos en compañía de mi esposa y nuestro hijo de 8 años. Los primeros años trabajé en fábricas empacando y cargando cajas con cualquier tipo de artículos. Poco después me dediqué a hacer aseo en oficinas. Un año estuve empacando libros, quizás el único trabajo que hubiese querido conservar al cabo de pasar por una veintena de fábri-cas y de golpear la puerta de docenas de agencias de empleo, sin conseguir algo estable.

En siete años apenas presenté un par de entrevistas para desempeñarme como ingeniero; al final, tendría que resignarme a seguir haciendo lo que, gracias a Dios, me había permitido sostener a mi familia desde que ingresé a los Estados Unidos. Y para no perder la costumbre, de nuevo, conseguí trabajo haciendo limpieza, esta vez, en un hospital. Transportaba basura de 2 a 11 p.m.; pero al cabo de año y medio se me ocurrió la “brillante” idea de pasar mi hoja de vida para desempeñarme como auxiliar de enfermería en la misma institución, y allí haría lo que jamás había imaginado… limpiar toda clase de fluidos humanos, atender enfermos de cáncer y empacar cadáveres.

A propósito de muerte; en más de una ocasión se ha llevado consigo seres queridos o co-nocidos. No olvidaré que mi madre dejó de respirar en mis brazos; que la zozobra me invadió al saber que un trabajador a mi cargo estuvo en curso de colisión por más de media hora en plena línea farrea, sin manera de alertarlo sobre el peligro en cierne; que un día otro conocido me narró la forma como su esposa, la noche anterior, “intentó asesinarlo”, cuando en realidad, días des-pués, él sería el perpetrador.

En el trajinar —al margen de dónde estemos o qué hagamos para vivir—, la ayuda de Dios, amor, una gran motivación y un esfuerzo honesto; se convierten en pilares fundamentales para vivir una vida gratificante.